16/12/12

Pedicura de gurú

Una buena pedicura definida por Bastien Gonzales

Un masaje, por favor. “La pedicura es una cura, no es sólo dar color a las uñas. Por eso, para mí, en una pedicura el paso más importante es el masaje”, afirma este francés con ascendencia española. Bastien define este gesto como “un placer que debes llevar a cabo cada noche cuando te vas a la cama” para recuperar en la planta de los pies ese volumen que amortigua el impacto de llevar tacones. “Basta con hacerlo durante 20 segundos con la mejor crema de pies”, nos cuenta.

Zonas conflictivas. “Es la piel la que protege nuestro cuerpo, no las callosidades”, nos cuenta. Por eso, la piedra pómez consiste en levantar la piel ligeramente y masajearla en la zona donde tenemos callos y durezas.

Torturas consentidas. El roce con los zapatos, sobre todo con los de tacón, acaba con un mal común y universal: la deshidratación de los pies. Para evitarlo, además de masajear uno por uno los dedos de los pies, Bastien insiste en la importancia de utilizar un esmalte transparente alrededor de las uñas para protegerlas antes de calzarte unos zapatos de tacón imposible.
Exfoliación: cómo y cuándo. Es otro de los rituales que recomienda con ahínco este francés. Eso sí, con condiciones: “Debe llevarse a cabo como máximo tres veces a la semana. Mi sugerencia es realizarla tras un largo baño caliente de 20 minutos, así se puede trabajar la piel más fácilmente. Y usa mejor exfoliante en crema en lugar de una lima, es menos agresivo. Además, el masaje ayuda a restaurar la elasticidad de la piel”, afirma.

Corta, no empuja. La eterna pregunta de si debemos cortar o empujar las cutículas Bastien la responde con rotundidad y vehemencia. “Nunca deben empujarse. Mejor cortar dos tercios si son muy largas”.

La forma deseada. Las tendencias mandan y, en ocasiones, dictan uñas larguísimas, fitties y con forma de media luna, mientras que en otras apuestan por la contención y por uñas cuadradas y cortitas. Bastien no se pronuncia al respecto –“La forma en que hay que limarlas depende del tipo de uña”, señala–, pero hay que limar la esquina de la uña en redondo, nunca cortarla. Eso es un gran error”.
Es justo y necesario. “¿Cuánto tiempo mantienes el maquillaje en tu rostro?”, me pregunta el gurú cuando hablamos de esmaltado de uñas. Y es que Bastien equipara el uso de los esmaltes casi al del maquillaje, recomendando retirarlo pasados tres días. “No me importa que os pintéis las uñas, pero pasado este tiempo el pigmento del color empieza a dañar la uña. Retíralo, y al día siguiente píntalas de nuevo”.

Tacones sí, pero…”Puedes llevarlos todos los días , pero intenta siempre que puedas estirar los dedos, contrayéndolos y empujándolos”, afirma. Y al llegar a casa, por la noche, mientras te lavas los dientes, Bastien propone otro ejercicio para aliviar la tensión que produce tener la pantorrilla estirada y el talón levantado. “Cuando te laves los dientes apoya tu pie en la pared y estira la pantorilla. En dos semanas notarás que te ayuda”.

En el agua…La última recomendación de este gurú vuelve a desmontar otro mito: el de la bondades de caminar sobre la arena de la playa. “Sólo es útil si lo haces en el agua, gracias a la abrasión de la arena. También es recomendable caminar con el agua hasta los tobillos, sobre todo para la circulación”.

Scarlett Johansson, la musa de Vogue

Scarlett Johansson invoca, a veces sin quererlo, a la feminidad y seducción más absoluta. Aunque ella no lo crea. “Todo el mundo me dice que soy muy femenina, que todo lo que tiene que ver conmigo es femenino. Y yo siempre he pensado que no es cierto. A veces me miro en el espejo y creo que hay algo masculino en mi rostro. O que parezco un chico adolescente, sobre todo algunas mañanas, cuando me levanto con los ojos hinchados. Es divertido jugar con la idea de ser una belleza andrógina. Creo que es muy sexy”, contaba al desaparecido Paul Star en el libro Paul Starr: On Beauty.

Y puede que tenga razón. Que esa voz grave que acompaña su cuerpo dotado de generosas curvas incremente una sensualidad evidente. “Queríamos a alguien que sedujera espontáneamente, que provocara deseo y admiración en los demás. Fijamos nuestras miradas en ella y caímos en una especie de trance, ella era la imagen que representa la mujer que toda mujer quiere ser”, afirmaron Domenico Dolce y Stefano Gabbana cuando la eligieron como embajadora de su linea de maquillaje.
Ecologista, poseedora de un particular sentido del humor –Chris Evans afirmó a Vogue u.s.a que “si tuvieras que hacer un viaje por carretera, definitivamente siempre llevarías a Scarlett en tu coche"–, amante de la estética de los 40 y de la belleza de Judy GarlandRita Hayworth yLauren Bacall, Scarlett es una de las musas a la que las mujeres recurrimos

Su rouge de labios, su cabello, su manicura…el maquillaje la adora y ella adora el maquillaje. “Significa mucho para mí. Siempre me ha encantado maquillarme y creo que en gran parte se deba a contemplar a mi madre en su tocador cuando yo era niña. La veía  transformarse del día a la noche y pensaba que ella era la mujer más hermosa que jamás había visto. ¡Toda mujer puede sentirse como una diva cada día por el simple hecho de aplicarse una barra de labios en color rojo!", afirma la actriz, que se compró su primer lipstick con tan sólo once años. Recuerdos de infancia, el regalo que nunca olvidará, el look con el que recibirá el 2013.